El 83% de pacientes con hiperplasia benigna de próstata presentan nocturia
Alberto Bartolomé. Berlín 28/03/2007
Levantarse a orinar por la noche puede ser algo normal. No lo es tanto si es necesario hacerlo repetidas veces, lo que se denomina nocturia, un síntoma que provoca un considerable descenso de la calidad del sueño de las personas que lo padecen. Carlos Hernández, jefe del Servicio de Urología del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, ha presentado en el Congreso Europeo de Urología, celebrado en Berlín, los resultados de un estudio sobre nocturia realizado en más de 500 pacientes de toda España.
“Cuando una persona se tiene que levantar entre tres y seis veces todas las noches para orinar sufre muchos problemas: pérdida de la calidad del sueño, menor descanso, mayor cansancio al despertar, incluso sus niveles de inmunidad bajan”, afirma Hernández.
“Una de las causas de la nocturia es la hiperplasia de próstata. Esta afección, que habitualmente es benigna, consiste en un aumento del tamaño de la próstata que obstruye parcialmente la uretra, lo que impide el vaciado de la vejiga. Cuando una persona con este problema orina, sólo micciona una proporción del líquido acumulado -una tercera parte o dos terceras partes, dependiendo de cada paciente-. Este vaciado insuficiente provoca que después de poco tiempo la vejiga esté llena de nuevo, lo que obliga al enfermo a evacuar otra vez”.
Mayores de 50 años
Cualquier persona puede padecer nocturia, pero es más común entre las mayores de 50 años. Hernández ha presentado en Berlín el estudio PreNoc, que ha investigado la prevalencia de nocturia en enfermos españoles. “Hemos detectado que el 83 por ciento de los varones mayores de 60 años con hiperplasia benigna de próstata sufren nocturia; es decir, que se levantan más de dos veces por la noche a orinar”. El estudio ha analizado a 502 pacientes en toda España que habían acudido a su urólogo con molestias en su tracto urinario inferior. Esta investigación ha mostrado “que los pacientes con nocturia acuden antes al urólogo que los enfermos con hiperplasia benigna de próstata que no padecen la disfunción. Este hecho muestra lo molesto que puede ser el síntoma para los enfermos”. De hecho, también se midió cómo afectaba la nocturia a la calidad de vida, comprobándose un descenso notable.
Fuente diario médico

